jueves, 5 de septiembre de 2013

Día 248 - El mejor ratero de toda la ciudad

Hoy me desperté cantando “Till I collapse”, de Eminem. Vicky y yo compartíamos la parte de arriba y Samuel y mi primo Luján, de Luján, compartían la parte de abajo de la cama marinera. Cuando terminé de cantar, Samuel se levantó de un salto y me preguntó si a mí también me gustaba la música hablada.
—¿El rap? —le pregunté.
—Sí —me respondió.
Antes que explicarle, una vez más, que lo de despertar cantando era una maldición, que yo no elegía las canciones y que a veces, como en ese caso, ni siquiera las conocía, me fue más fácil responderle que sí, que el rap me fascinaba.
—Ah —dijo y comenzó a mover el cuerpo y las manos tratando de que coincidieran con la cadencia de sus palabras— ¿Sabías que ahora yo / que dejé de fumar / yerba medicinal / abandoné el reggae / y ahora hago rat?

De repente, Samuel hablaba en versitos y en un tono intermedio entre el habla y el canto.
—¿Qué pasó? No me digas nada. Estuviste leyendo el Martín Fierro y se te pegó la manía de hablar en versitos —le dije.
—No, no, nada que ver / te equivocaste mal / ningún libro leí / estoy haciendo rat.
—¿Escuchaste algún tema de Arjona en la última semana? —le pregunté un poco preocupado.
—¿Qué es lo que no entendés? / Te cuesta razonar / Arjona no escuché / estoy haciendo rat.
—Pero ¿qué carajo es el “rat”?
—Lo mismo que Eminem / Música y hablar / diciendo la verdad / Aunque, distinto a él / yo lo hago sin usar / la letra que está / entre la “o” y la “q” / de ahí su nombre: “rat”.
Asustado por el comportamiento de Samuel, fui corriendo a despertar a mi primo, que confirmó la versión de su amigo.
—Sí, es parte de su rehabilitación —me dijo—. El reggae está muy asociado a la marihuana y me pareció una buena idea que, sin alejarse del ambiente artístico, pasara a un rubro más sano, como es el del rat.
—Uh, vos también con eso del “rat”. Decime, porque el otro me habla en versito, sacudiendo las manos, y no le entiendo una goma. ¿Qué carajo es el rat?
—El rat es lo mismo que el rap, con la diferencia de que no se usan palabras que contengan la letra “p”.
—Entonces, en lugar de rapero, Samuel vendría a ser un ratero.

—Sí, ¡el mejor ratero de toda la ciudad!

4 comentarios:

  1. jaja genial! Lo comparto...si me deja....=)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Soledad. Esperemos que Don Google sea concesivo.
      Saludos!

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Sí, Fernando, cada vez entiendo menos.
      Saludos!

      Eliminar